Alguna vez me han dicho que un escritor (o aspirante a) debe aprovechar al máximo su momento de inspiración cuando se tropieza con él. El mío, aspirante a, acaba de llegar justo ahora, en medio de una ciudad muy activa, en una larga fila que podría fácil tener una sesión de la ONU con representantes de cada país, esperando para visitar lo que ahora es un museo, pero por mucho tiempo fue la casa de esta jovencita que decidió escribir para dejar memorias de sus padecimientos durante años muy holocausticos: "Anne Frank huis".
Excepto por la pasión por la escritura, quizá de momento no encuentro otra semejanza entre Anne y yo. No obstante, sus cartas forman parte de mi centro de inspiración. Y a pesar de haber hecho alguna crítica alguna vez de su manera de escribir, creo que su esencia, dedicación y pasión son algo totalmente admirable.
Y estando a la entrada de su casa, después de un buen tiempo de espera, no puedo hacer mas q pensar en esas largas colas que sus amigos tuvieron q hacer para conseguir algo de comer, para comprar algo con que cubrirse en el invierno (definitivamente más frio que el día de hoy), sin distracciones pero con la esperanza en el corazón de que la vida no terminaría allí, habría un recorrido que hacer pero si salían gloriosos de este, habría valido la pena.
También, justo ahora cuando me dicen a la puerta "Sorry, we need to close the door now, cuz there is no room for more people, but we'll soon open again, you'll have to wait", pienso en lo cerca que Anne y su familia estuvieron de lograr sus objetivos, a pocos días del final de la guerra, a pocos días de ver sus vidas avanzar y su sacrificio ser recompensado, alguien del servicio secreto vino y dijo: "Sorry, the door will now be closed, you'll have to wait... 'til another life if there is such thing"
Mis 10 minutos de espera para entrar están por terminar, pero ¿qué hay de aquellos que no llegaran a tiempo para el último tour del museo? ¿Qué pasa con aquellos que no verán las filas avanzar? ¿Qué hay de esos que ni siquiera llegaran a la fila? Muchas preguntas en mi cabeza para el poco tiempo de espera… y buscando respuestas a mi alrededor me encontré con que verdaderamente no tengo ni siquiera una sola, pero lo que si tengo es la oportunidad de hacer el tour del museo, la puerta está por abrirse y yo soy la siguiente en línea así en vez de preguntarme qué pasaría si, o si no… es hora de vivir mis propias experiencias , disfrutar del momento tal como Anne lo habría hecho y tener la esperanza de que aquellas puertas que aun no se abren, se abrirán en cualquier momento , tal y como siento que ella lo hacía.
El punto es que, algunos pasamos circunstancias más difíciles que otros, se puede entonces decir que unos tenemos más suerte que los otros? Esta seria quizá la explicación más fácil, pero la explicación que YO siento correcta es que todos vivimos las experiencias que necesitamos vivir, las que nos enseñaran lo que necesitamos aprender, y como Anne debemos guardar las esperanzas que la batalla pronto acabará y que volveremos a ver la luz al final de todo. Al final personalmente creo que no importa si lo logramos o no, importa cuánto empeño hayamos puesto por conseguirlo … “No hay que llegar primero, sino hay que saber llegar”.
Enviado desde mi dispositivo movil BlackBerry® de Digitel.
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